Como
creo que ya dije anteriormente no tenía intención de caminar hasta Santiago por
el Camino Francés, por lo tanto me informé del horario del Bus, a las 7:15
estaba con los Franceses almorzando y a las 8:10 cogía el Bus para Santiago.
En la
parada encuentro a la “Holandesa histérica” pegada a una pareja de Madrileños,
nos saludamos y seguimos con lo nuestro.
Llegada a Santiago, de la estación de Autobuses hasta la catedral caminando por asfalto se me hizo pesado, una vez en el casco antiguo la cosa cambió, entraba solo pero animado, asaltado por el ofrecimiento de “tartas de Santiago” por diferentes y simpáticas señoritas, en ese momento yo aprovechaba para decir mis “educadas tonterías” que al final… reíamos todas?
Llegada a Santiago, de la estación de Autobuses hasta la catedral caminando por asfalto se me hizo pesado, una vez en el casco antiguo la cosa cambió, entraba solo pero animado, asaltado por el ofrecimiento de “tartas de Santiago” por diferentes y simpáticas señoritas, en ese momento yo aprovechaba para decir mis “educadas tonterías” que al final… reíamos todas?
Encuentro
a los Franceses (Carmelo y Charly) que se ríen mucho conmigo, quedamos para más
tarde pero ya no volvimos a vernos.
Llegaba a la explanada de la Catedral (recordaba la vez anterior “en el camino Francés” entonces éramos 16 personas. Ahora entraba solo. Cada “camino” como ya tenía claro ¡es único y diferente! Si pretendemos repetir la misma experiencia estamos abocados al fracaso. Aunque lo empieces con las mismas personas, nunca será lo mismo. Lo más gratificante (por lo menos para mí) son los encuentros, son los momentos compartidos, pequeños detalles… lo diferente que somos, unos y otros, pero por suerte siempre encuentras (yo mismo, así lo deseo para los demás) a alguien que con un detalle, un pequeño detalle me renueve el contrato que ya pretendía rescindido con los seres humanos. Encuentras personas, con miedo, con desconfianza, que no se atreven a compartir, o quizás simplemente son “solitarios” (es verdad que existen leyendas y casos desagradables que ocurren en el camino…pero ¡también los hay en la vida diaria!) hay miedo pero la decisión es nuestra.
La vez
anterior (hace 2 años) no entré en la Catedral, muchos me habían insistido en
que tenía que hacerlo, que era muy
impresionante. Ahora estaba casi convencido, pero una vez en la plaza alguien
me comentó que no podía entrar con la mochila, tenía que dejarla en otro lugar,
una especie de “consigna” (no me informé pero casi seguro que te hacen pagar
por el servicio) no le di más vueltas y pasé del “Monumento” que por cierto
continua en obras.
El
Albergue está bien, teniendo en cuenta que estaré dos noches he tenido suerte, tengo
una cama individual en una habitación amplia donde también hay dos literas, la mayoría
extranjeros que como yo pasamos todo el día en la calle. Apenas coincidimos en
la misma, la única pega sería por la mañana, a la hora del baño (para el número
de habitaciones había sólo dos baños) aunque no era mi problema pues por lo
planeado anteriormente, tenía previsto levantarme temprano.
Recorrí
las calles de Santiago que ya tenía vista de hace dos años, es una ciudad con
encanto, con historia, aunque como la mayoría de las de ahora volcadas en el negocio
turístico y por lo que pude comprobar una mayoría se nutren “del Camino” que
llena las calles de extranjeros… tampoco faltan los “pedigüeños” que te asaltan
continuamente.
Lunes
16 de Mayo de 2016 (Santiago de Compostela-Muxia)
Me
levanto con tiempo y me dirijo a la estación de autobuses. Después del “paseo matutino”
llego a la estación y me dirijo a la taquilla de billetes, la persona que
atiende es un tanto desagradable, atienden de mala gana y sin mirar a la cara
me remite a la oficina de información, una vez en la misma me informan que el
billete se compra en el mismo autobús. (Esto mismo me lo podía haber dicho el
de la taquilla “de billetes” pero…. Lo de siempre, hay personas y PERSONAS)
La
cafetería de la estación se encuentra cerrada, tengo tiempo y salgo a la calle
en busca de otra, delante hay una abierta, me tomo un café con leche y unas
tostadas, hablando con la camarera le comento que es raro que la cafetería de
la estación de Autobuses a estas horas se encuentre cerrada, me dice que hace
tiempo que lo está, tenían que hacer reformas por orden de la Xunta y estas reformas
representan mucho dinero, estaban dispuesto a hacerlas pero la misma Xunta en
el plazo de tres años tenía previsto trasladar la estación de Autobuses al lado
de la de Trenes, por lo que sería un dinero tirado, lo justo habría sido un
acuerdo momentáneo por las dos partes mirando de no perjudicar sino favorecer
al ciudadano.
El Bus
sale a las 8:45 y me cuesta 8€. a Muxia (no hay ida-vuelta por lo que tendré
que pagar otros 8€. Para volver) el trayecto son dos horas.
Llego
a Muxia y después de estirar las piernas y orientarme, tengo la opción del paseo
marítimo o bien probar por si hay otro camino por el interior, lo encuentro y me
dirijo por un sendero empedrado que hay detrás de la iglesia, lo recorro hasta
llegar al mar donde me topo con una gran escultura “A Ferida” y la iglesia de
“Nosa Señora da Barca”, grandes rocas las separan del mar y yo me dedico a
hacer fotografías y contemplar la belleza de su entorno.
Después
de un rato de descanso me dirijo de nuevo por el mismo camino a Muxia, una vez
en el puerto voy mirando los precios y servicio de los diferentes restaurantes,
encuentro uno que me parece que ofrecen calidad, le pregunto a la camarera por
si podían hacer un combinado de pescado, lo consulta y me dice que no, que los
platos son los de las fotografías, calamares, chipirones, mejillones etc. etc.
Me quedo y le pido un plato de calamares, una buena ensalada acompañada de un
vinito blanco y fresco… todo una delicia. La camarera se me antoja “Beatriz
González” la musa de Mario Jiménez, personaje del escritor chileno Antonio
Skármeta en “Ardiente paciencia”, han pasado los años pero conserva la misma
hermosura de entonces.
Delante
de donde estoy se encuentra la parada del Bus, a las 14:30 sale para Santiago,
son como ya dije 8€. Y 2 horas de trayecto.
Me
dirijo al Albergue y después de un descanso, ya por la tarde salgo de nuevo por
las calles. Me encuentro a Daniel con unos amigos, ella había tenido problemas
con la guardia urbana, según me contó Daniel, estaban escuchando música en
directo cuando esta chica empezó a bailar y se fue despojando de su ropa
quedándose desnuda ante todo los presentes (a Daniel le encantó esta
espontaneidad). Es sorprendente como una mayoría de personas asume y no se avergüenza
incluso ve con naturalidad la corrupción de una gran parte de nuestra Sociedad…
todavía se sonroja y se escandaliza ante un simple desnudo, me imagino que el
espectáculo lo dieron después algunas personas y mucho más… la actuación “ridícula”
de los policías.
En la plaza hay puestos de libros, se promociona la literatura Gallega, yo compro una biografía y versos de Rosalía de Castro (Casualmente Rosalía de Castro fue durante mi infancia la calle donde vivíamos en Barcelona).
Encuentro
a Peter (el de Copenhague) nos sentamos en la plaza de Cervantes, más tarde aparecen
Anke y Hilke (las hermanas Alemanas) que me dicen que dentro de un rato pasaban
(pero no pasaron, lo dijeron por compromiso, aunque realmente prefiero que así
sea, no me gusta que alguien se sienta obligado, también podía haber otras
razones que yo desconozco…. Con Peter estoy un rato hablando de nuestras cosas,
es un aventurero y pasa la vida viajando, mientras pueda y le venga de gusto me
parece muy bien, creo que es buena persona, después de un rato se levanta paga
lo consumido por los dos y se despide.
Recorro
las calles de Santiago (para no tener problemas de última hora) me informo cómo
llegar a la estación de trenes (mañana sale el tren para Barcelona a las 8:34) hay
un recorrido de calles pero lo tengo todo controlado, con media hora desde el
Albergue tendré bastante.
Como estoy
solo y soy poco amante de trasnochar me retiro al Albergue a descansar.
Martes
17 de Mayo de 2016 (Santiago de Compostela- Barcelona)
Me levanto a las
6:45, después de arreglarme y recoger la mochila salgo a la calle pasadas las 7
h. A estas horas "las tranquilas calles de Santiago” llego con tiempo a la
estación y me está esperando un bocadillo y un café con leche calentito,
entablo conversación con unas peregrinas que también regresan a Barcelona, son
jóvenes de mediana edad y muy simpáticas.
Son las 8:34 cuando
el tren se pone en marcha, el viaje se hace interminable, es francamente muy
¡muy! pesado, peor que una etapa larga de las que he hecho a pie. Entramos en
Barcelona, en la estación de Sants son las 21:25. Momento antes de llegar
vinieron las Catalanas que tenían el asiento en otro vagón, vinieron a
despedirse, ¡todo un detalle! de buena gente.
Cojo el metro y me
dirijo a casa. Esta mañana casi a la misma hora que yo salía de Santiago, Mª
Ángeles, mis hermanas Rosario y Mª Carmen y mi sobrino Adrià salían en un avión
con destino a Florencia para una estancia de 5 días.
No llevo llaves y
como tenía previsto paso por casa de mi hermana a recogerlas, mi sobrina se
encarga de ello.
Llego a casa y me
recibe Kita (la gata) como es natural en ella (y en una mayoría de gatos) me
mira y continúa en lo suyo.
Dejo la mochila y
una vez duchado me meto en la cama.
Al día siguiente me
levanto temprano y me dispongo a recorrer las calles de Gracia (Barcelona) la
mañana de “Rodríguez” es de lo más agradable, paseo, desayuno, tranquilidad, libros,
sol, placeres de la vida que apenas cuesta dinero…
FIN CAMINO DEL NORTE
| De momento + de 1800 Km. |
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