miércoles, 29 de abril de 2015

Yo sé muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto que es un asunto desgraciado.





Hoy es el cumpleaños de Andrea (28 añitos, quien los pillara) y quiere celebrarlo con todos nosotros, yo también quiero despedirme, así que están todos invitados, se nos une una chica muy simpática alemana (Silvana) que yo no había visto antes pero parece que ellos ya la conocían. Fuimos de vinos y tapas, terminamos pronto (ya se sabe, por el tema de horario albergue) fue una noche agradable, nos hicimos unas fotos del grupo, Silvana no quería salir, pero de alguna manera la convencimos, (pensé que no quería por aquello de no sentirse fotogénica) pienso que siendo guapa se aparta del estereotipo de belleza que de alguna manera nos han impuesto las modas, yo creo que tiene encanto, simpatía y es única... se aparta de la vulgaridad.

Dani, Lucas, Andrea, Silvana y yo




























Domingo 10 de Mayo de 2015 (Santander – Barcelona)

El día anterior con la hospitalera estuve hablando del albergue de Güemes (que para mi es uno de los mejores) y ella me dijo que le habian llegado noticias de quejas por parte de los hoteles del municipio, incluso lo habian querido cerrar porque segun ellos engañaban a los peregrinos, primero por los voluntarios y después por cobrar la voluntad, (la realidad es que los pereguinos "por todo" se sienten mejor en este lugar)... de todas maneras la solucion es bien facil... que hagan ellos lo mismo.
Santander
Salimos del albergue con la intención de despedirnos después de tomar un café, yo marcho a Barcelona y Silvana se retira a Alemania (se había hecho un corte en la mano abriendo una lata de conserva y no se sentía con ánimos para seguir) una vez en la calle seguimos las marcas del camino, los bares estaban cerrados y andamos como medio Km. hasta que llegando a una rambla encontramos uno abierto, Silvana nos invitó al desayuno. La casualidad hizo que por el camino viéramos  a los “yanquis” (la americana y Hemingway) nos despedimos con gestos y saludo de manos.
El día anterior nos intercambiamos recuerdos, a Dani le regale un cuaderno de dibujo en el que yo había dibujado mi autorretrato, el me regalo una pulsera de semillas de la India, a Lucas le di mi pañuelo negro y él me regalo sus gafas “fashion” de color azul compradas en un “Paquís” y a Andrea que había perdido el mechero… le regalé el mío.

Nos despedimos y con Silvana me dirijo a la estación de autobuses, esperamos la hora, primero sale el mío y queda Silvana esperando su salida (me imagino que el suyo le llevará al aeropuerto más cercano) a pesar de no entendernos se ríe mucho conmigo, ayer le comentó a Tadeo que -mi mujer tenía que estar muy divertida conmigo.

Pasé todo el día en el autobús y… llego a Barcelona cansado pero contento.

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