miércoles, 29 de abril de 2015

Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso.

Martes dia 3 de Mayo de 2016 (Barcelona-Gijón) (3º VIAJE)



Me acompaña Mª Ángeles a la Estación de Sant. 12:10 salida del tren dirección Gijón. (40,90 €.)

Pasan la película “la ladrona de libros”
Gijón

Tudela 15:00 h.
Pamplona 16:00 h.
Victoria 17:00 h.
Burgos 18:25 h.
Palencia 19:15 h.
Sahagún 19:51 h.
León 20:23 h.
Gijón 23:00 h.

Llego a la hora prevista, (Hotel Avenida 28€) tenía reserva de habitación en el mismo hotel de la última estancia en Gijón, lógicamente este se encontraba cerca de la estación, me estaban esperando, después de una ducha me dispuse a descansar, al día siguiente disponía de toda la mañana para visitar la ciudad pues el autobús hasta Soto de Luiña no salía hasta el mediodía.


Miércoles 4 de Mayo de 2016 (Gijón-Soto de Luiña)
Después de pagar el hotel y hablar con la recepcionista donde como es típico en mí le expliqué mi plan del día, me sugiere que deje la mochila en un apartado del hotel, de esta manera puedo ir más ligero y sin problema de peso para recorrer la Ciudad.
Salgo del hotel y me dirijo a la estación de autobuses para asegurarme del horario, una vez enterado voy  a desayunar tranquilamente. Más tarde callejeo la ciudad, voy hacia la playa, visito las Termas Romanas de Campo Valdés, y en la misma plaza me entero que la “Vía de la Plata” termina en aquel preciso lugar, una placa informa del acontecimiento. Vía de la Plata o GR100. En el siglo 1º a C. comenzó la construcción de la calzada romana que atraviesa la península Ibérica desde Andalucía Híspalis (Sevilla) hasta Asturias Gegio (Gijón) sirvió de elemento de conquista y difusión de la cultura romana, iniciada por el cónsul Quinto Servilio Carpio, impulsando la construcción el emperador Augusto.
Recojo la mochila y a las 12 h. sale el autobús hacia Soto de Luiña.
Llego a Soto de Luiña y en el bar (donde ya conocía de la vez anterior) después de sellar y pagar la estancia me dirijo al albergue municipal.
Soy el primero, después irán llegando otras personas, descanso y paso la tarde combinando sol y sombra acompañado de un libro. Ceno delante, en el restaurante de la misma persona que regenta el albergue y el bar donde sellamos la credencial, ignoro si posee más propiedades en el pueblo pero es seguro que le interesa y hace mucho por quedar bien con los que pasan por el mismo, de todas maneras reconozco (aunque tenga un interés personal) que es una persona amable y servicial  y hace todo lo posible porque la estancia en Soto de Luiña sea lo más agradable posible. (No siempre encuentras buen trato… coincidiendo con otros caminantes o peregrinos, el peor servicio, se encuentra entrando en tierras Gallegas)
Me acuesto, sueño y espero con ilusión continuar el camino que deje el 12 de Octubre de 2015.


Jueves 5 de Mayo de 2016 (Soto de Luiña-Cadavero) 24 Km.


Me levanto temprano y me dirijo al restaurante donde desayuno, al salir me encuentro un peregrino Japonés, se llama Hajime Matsuzawa pero prefiere que le llamen Hugo, habla castellano, según me comenta lo había estudiado de joven. Le pido que me haga una fotografía saliendo del pueblo, al hacerla pone un dedo encima y cuando le recrimino la acción me dice ( me hizo mucha gracia) -¡tú¡ ¡¡muy maniático¡¡ salí en la foto muy bien… y la yema de su dedo a un lado, después la recorté (realmente soy maniático?)
De Castaneras a Santa Marina el camino transcurre por el bosque, el agua junto al camino y las plantaciones de caña de bambú (según mi recuento fueron cuatro) grandes cañas de más de 8 mts. de altura, hay carteles de “prohibido coger cañas, propiedad privada” algunas han caído por el suelo y no me resisto a coger la que me acompañará por el resto del camino.

Pasamos por bosques de eucaliptos, alineados en formación, se me antojan como un gran ejército invasor que todo lo arrasa, de rápido crecimiento con el único afán de lucro de sus propietarios sin importarles el entorno y la naturaleza.
Llego a Santa Marina con Hugo y este me comenta que en caso de encontrar albergue se  quedaría en el pueblo, pues la etapa anterior fue muy larga y también necesitaba lavar la ropa (Avilés-Soto de Luiña, a mi en Octubre también se me hizo muy larga). Preguntamos y encontramos un albergue, yo continuo hasta Cadavero. 


El albergue municipal se ha quedado pequeño y anticuado, la mayoría de extranjeros se quedan en el nuevo, me parece muy bien pero en esta ocasión después de visitarlo decido quedarme en el municipal de siempre, estoy solo en una habitación, después llegaron tres ciclistas y un “peregrino indigente” que ocuparon la otra habitación. (“peregrino” que bien bien no se qué planes tenia, caminaba una etapa hacia delante y luego retrocedía otra ? en fin me dio una sensación rara) Por la noche ceno solo en un restaurante del pueblo.



Miércoles 6 de Mayo de 2016 (Cadavero-Luarca) 16,5 Km.


Después de recoger mis pertenencias y despedirme de los ciclistas me dirijo al bar más cercano y me tomo un café con leche, el “peregrino indigente” seguía durmiendo.
Salgo de Cadavero solo y con “chirimiri”. Con la lluvia los caracoles se animan y se deslizan de nuevo por el camino.

Llegando a un cercado donde pacen las vacas, al verme se acercan desesperadas, viendo la dimensión de sus ubres me imagino el deseo que tienen de ser ordeñadas, siento tener que dejarlas en ese estado… pero no me corresponde. Les deseo que llegue pronto su alivio. 


Me encuentro una piedra en forma de huevo con un grafismo que se me antoja prehistórico.
Llegando a Luarca me encuentro un muchacho que paseaba sus dos perros, me aconseja coger el camino de la playa de Portizuelo, vamos juntos y me explica anécdotas sobre la zona.

-Un cacique de la zona y miembro del PP (Álvarez Cascos)
-Un premio Nobel 1959 (Severo Ochoa) y un tanto abandonado por las instituciones, prueba de ello, el poco interés demostrado en la compra de la casa del científico para convertirla en casa museo (según me informa, la ha comprado un particular)

Doy un paseo por la playa y realizo algunas fotografías.

Saliendo de la playa de Portizuelo encuentro al lado del camino dos grandes setas (Apagallun) según tengo comprobado son deliciosas pero como no es el momento ni puedo cocinarlas las dejo como decoración y anécdota del camino.
Llego al albergue y una vez mas soy el primero, no por correr mas sino por aquello que vengo constatando desde hace un tiempo, una mayoría (Alemanes) se nota (por lo menos referente al alojamiento) elijen hoteles y habitaciones individuales. Me habían comentado que son portadores de unas guías donde (desde una óptica de país de primera) no se fían mucho y lo tienen todo muy controlado.
Bueno, aquí tenemos algún que otro “fantasma” por ejemplo “el estremeño” Sergi, lo vi por primera vez en Soto de Luiña, estaba yo por la carretera cuando llegó subido en un 4X4. En Cadavero lo volví a ver llegando al pueblo sin mochila, y hoy lo encuentro por la tarde y me explica que tiene un dilema… marchar mañana hasta Santiago, irse a Madrid o tal vez a Irún, bueno… y que había comido con un amigo y la comida (muy buena por cierto) se habían gastado 200 €.
Me alegré mucho por ellos ¡¡Por lo menos habían comido bien!! (y… a mí que me importa? cada uno que haga lo que pueda y se monte su “película”… mientras no vivan a costa de los demás… Que es lo que suele pasar, por lo menos así lo pienso yo, que quizás soy  de otro mundo y no me caigan bien los “vividores emprendedores” del trapicheo).

Después de comer y pasear por el puerto me retiro al Albergue donde encuentro a Hugo (el Japonés). Nos da mucha alegría encontrarnos de nuevo.

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